Physalis philadelphica
Aprox. 50 semillas
¿Sabías que estas increíbles joyas de la cocina mexicana se han cultivado desde tiempos precolombinos? Su delicioso sabor se asemeja al tomate, pero más ácido que dulce. Aunque se utiliza principalmente para salsas, su versatilidad le permite acompañar gran variedad de platillos. En cuanto a su cultivo, este cultivo rústico es mucho más resistente que el tomate. Aunque sus frutos sean más pequeños, su gran productividad y rápido crecimiento lo compensa con creces. El momento ideal para su cosecha es cuando comienza a romper la cascarilla delgada que las cubre.
Tal como lo sugiere su nombre, esta variedad se adapta perfectamente al sistema tradicional de la milpa, creciendo junto con maíz y fríjol en el mismo espacio, tal como se ha hecho por generaciones en Mesoamérica. Sus frutos se pueden guardar frescos, con todo y cascarilla, hasta por varias semanas en un lugar fresco y seco antes de usarlos.




