Brassica oleracea
Aprox. 75 semillas
Esta es una de esas variedades que enamoran tanto al jardinero principiante como al cultivador más experimentado. Compacta, fuerte y generosa, produce plantas de porte bajo con hojas verde azuladas, ligeramente rizadas, tiernas y llenas de carácter. Es ideal para huertos pequeños, camas de cultivo, macetas grandes y jardines de clima fresco, donde demuestra toda su resistencia y productividad.
De origen asociado a los kales rusos/siberianos, esta variedad destaca por su gran resistencia. Sus hojas pueden disfrutarse jóvenes como baby greens o dejarse crecer para cosechas más abundantes. En la cocina, su sabor es suave, vegetal y agradable, perfecto para ensaladas, salteados, sopas, jugos verdes o platos de invierno llenos de nutrición.
Si buscas una planta noble, resistente y fácil de cultivar, esta es una apuesta segura. Crece con fuerza, ocupa poco espacio y ofrece cosechas prolongadas de hojas frescas, nutritivas y hermosas. Una variedad imprescindible para quienes quieren llevar al huerto una verdura confiable y deliciosa.
El kale es más dulce después de estar expuesto a temperaturas frescas, ya que la planta convierte parte de su almidón en azúcares como mecanismo de protección. Es perfecto para congelar en trozos (blanqueado previamente) y tener hojas verdes disponibles todo el año en batidos, sopas y salteados.
Combina bien en rotación con leguminosas como fríjol o arveja, que ayudan a restaurar el nitrógeno del suelo después de su cultivo.







