Amaranthus hypocondriacus
Aprox. 1500 semillas
Este maravilloso cultivo domesticado hace por lo menos 4 mil años por las culturas prehispánicas no debe ser olvidado; fue de suma importancia en la dieta por su alto valor nutricional y excelentes rendimientos agrícolas.
Era un bien muy estimado para transacciones y acarreaba una connotación religiosa poderosa, razón por la cual los conquistadores prohibieron su siembra al intentar erradicar el paganismo. Es muy fácil de cultivar, rico en proteínas y hierro y se puede preparar en una infinidad de platillos.
más allá de la semilla
Además de su grano, las hojas tiernas del amaranto son comestibles y se pueden preparar salteadas o en sopas, de forma similar a las espinacas; una excelente manera de aprovechar la planta desde etapas tempranas del cultivo sin sacrificar la producción de grano más adelante.
El grano seco se puede tostar en un comal o sartén sin aceite hasta que “reviente”, de forma similar a las palomitas de maíz pero en miniatura; así se prepara para elaborar las tradicionales “alegrías” mexicanas, mezclándolo con miel. Para cosechar el grano, cortá las panículas cuando estén secas y de color dorado, y trillalas frotándolas entre las manos sobre una tela o cedazo.




