Zea mays
Aprox. 60 semillas
El Maíz Pujagua es mucho más que una semilla: es memoria viva de la milpa, de la cocina guanacasteca y de las manos campesinas que han conservado este maíz criollo por generaciones. Sus granos de tonos morados profundos lo convierten en una variedad única, hermosa y llena de identidad.
Esta variedad ancestral es apreciada por su valor cultural y gastronómico. Tradicionalmente se utiliza para preparar atol de pujagua, chicheme, mazamorra, tortillas, tamales y pinolillo, aportando color natural, sabor auténtico y una conexión directa con la cocina tradicional costarricense.
Además de su belleza, el maíz pujagua ha despertado interés por su contenido de polifenoles y antocianinas, compuestos antioxidantes responsables de su color morado característico, además de fibra y proteína.
Produce plantas de porte medio, con inflorescencias moradas y mazorcas llamativas, siempre dependiendo del manejo, clima y fertilidad del suelo.
más allá de la semilla
Para aprovechar el maíz pujagua como grano seco, dejá que las mazorcas maduren completamente en la planta hasta que las hojas que las envuelven se sequen y tomen un tono pajizo; en climas húmedos podés doblar la caña hacia abajo (una técnica llamada “doblado”) para evitar que el agua de lluvia entre a la mazorca y facilitar un secado más parejo antes de cosechar.
Por ser una variedad criolla de polinización abierta, cada mazorca que guardás como semilla es también un acto de conservación: seleccioná las mazorcas más sanas y representativas del color morado característico, y compartí semilla con otros productores para mantener viva esta variedad y su diversidad genética en Guanacaste.






